¡La calidad está en la masa!

Hasta que llega el momento del estirado de la masa en tienda el departamento de calidad supervisa todo el proceso mediante unos exhaustivos controles de todos los elementos que intervienen en la elaboración.

Telepizza elabora unos 60 millones de pizzas al año que distribuye en más de 1.300 tiendas de Europa, América y África.

Más de 24.000 personas trabajan para la compañía española que acaba de abrir el primer local en Irán y que en 10 años espera tener más de 100 en Arabia Saudí.

Telepizza utiliza masa fresca para la venta en sus tiendas, lo que conlleva una optimización de la cadena de frío para paralizar el proceso de fermentación y poder llegar al momento idóneo de estirado combinando magistralmente dos factores: el tiempo y la temperatura.

En  nos sentimos orgullosos de que el departamento de calidad utilice nuestra herramienta para las múltiples auditorías e inspecciones que garantizan la excelencia de sus riquísimos productos.

Cuatro de cada diez locales de hostelería incumplen condiciones de higiene

“Además de las inspecciones ordinarias que la Consellería de Sanidade realiza habitualmente en los establecimientos de restauración, periódicamente se llevan a cabo campañas especiales, que suelen coincidir con las épocas de mayor afluencia de turismo. La última se desarrolló en abril, y en ella se implicaron todos los efectivos veterinarios de salud pública -son los que realizan este trabajo- de forma individual o en equipos de dos.

Fueron doce días en los que visitaron casi 1.400 establecimientos, la mayoría locales abiertos al público en general, pero también negocios de restauración social, como comedores de hospitales, residencias de la tercera edad o centros educativos. De las 1.391 inspecciones realizadas se detectaron incumplimientos en 600 centros, en torno al 43 % del total. Y el principal motivo fueron las condiciones generales de higiene, ya que en más del 40 % se notificaron este tipo de incumplimientos. También falla en la restauración gallega la información al consumidor, ya que el 43 % de los establecimientos presentaban algún problema en este sentido. Las siguientes infracciones más comunes fueron la rastreabilidad -la información sobre la procedencia y el origen de los productos-, que afectó al 15 % de los centros inspeccionados; mientras que en un 11 % se detectaron envases rellenables de aceite o licores, una práctica prohibida desde hace cuatro años.

La lupa en moluscos y quesos

Esta campaña especial que se desarrolló en abril puso el foco en dos objetivos: verificar que los establecimientos estaban incluidos y habían actualizado sus datos en el Rexistro Galego Sanitario de Empresas e Establecementos Alimentarios, tal y como establece el decreto 204/2012, y comprobar que los locales de restauración cumplen una serie de requisitos. En concreto se vigiló la trazabilidad de las materias, es decir, que estén los proveedores registrados, sobre todo en lo que se refiere a moluscos y quesos; la no utilización de envases rellenables para el aceite y el aguardiente, así como el correcto etiquetado de otras bebidas alcohólicas; que la información facilitada al consumidor sea adecuada, haciendo hincapié en todo lo referido a los alérgenos; y finalmente se vigilaron las condiciones generales de higiene y la evaluación del riesgo de cada establecimiento.

¿Y qué ocurre cuando los inspectores detectan algún incumplimiento? Los pasos son diferentes según el tipo de infracción. En las 1.391 inspecciones realizadas se notificaron 695 requerimientos de subsanación. Son más que centros con incumplimientos porque un mismo local puede cometer varias infracciones. La mayoría, 362, se concentraron en establecimientos de la provincia de Pontevedra.

Los propios inspectores dan un tiempo a los responsables de los locales para que subsanen los errores en función de la urgencia y la gravedad de los mismos. Además, se llevaron a cabo durante estas visitas 76 inmovilizaciones de producto, casi todas en Pontevedra (54; otras 20 en A Coruña y dos en Lugo), al tratarse de alimentos que no cumplían con las condiciones establecidas; e incluso se suspendieron cautelarmente 17 establecimientos por la gravedad de sus incumplimientos.

Al menos veinte expedientes

El último paso es abrir un expediente sancionador, algo que solo ocurrió con 20 locales. Pero, tal y como indican desde Saúde Pública, esta cifra de 20 expedientes puede crecer, porque los inspectores tienen meses para abrir estos procesos y no tienen por qué hacerlo al instante. Sí se abre inmediatamente cuando se ha suspendido de forma cautelar el local afectado.

En cuanto a las multas, si las infracciones son calificadas como leves pueden llegar a los 3.000 euros; a 15.000 en el caso de las graves; y por encima de esa cantidad si están catalogadas como muy graves. Si el propietario reconoce la deficiencia y realiza un pago en un plazo establecido, esta multa puede reducirse un 40 %. Las visitas se hacen tanto en establecimientos de restauración sin comedor, por ejemplo bares o cafeterías, como en los que sí lo tienen. El 44 % se realizaron en locales del primer tipo; otro 45 % en centros con comedor; y el 11 % restante en establecimientos de restauración social como los de los hospitales, residencias o colegios.´´

 

La leche y sus derivados deberán indicar en la etiqueta el lugar de origen

“Han tenido que transcurrir tres años para que uno de los grandes pilares del acuerdo lácteo, firmado en septiembre del 2015 para atajar una grave crisis del sector vea por fin la luz. Salvo sorpresas, el Gobierno central aprobará esta semana el decreto que obliga a etiquetar el origen de los productos lácteos. En un país en el que se producen 7 millones de toneladas anuales y se consumen 9,2, esta era una de las grandes demandas de los ganaderos: que los consumidores valorizasen el producto propio en el lineal de venta, que las grandes industrias importasen menos y que, en definitiva, todo esto repercutiera en el primer eslabón de la cadena de valor, de forma que mejorasen los precios en origen.

Para Galicia, primera productora de leche del Estado y con cotizaciones en el campo entre dos y tres céntimos por litro inferiores a las del resto de las comunidades, el decreto es de suma importancia. «Durante años ha estado entrando leche de Francia y Portugal a bajo precio, y se ha envasado aquí, sin que el consumidor conociese qué estaba comprando, como si fuera gallega», precisa Javier Iglesias, portavoz de ganadería de UU.AA.´´

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/economia/2018/09/18/leche-derivados-deberan-fin-indicar-etiqueta-lugar-origen/0003_201809G18P30991.htm

 

Oferta de empleo iAuditoria

Desarrollador .NET / Angular / Dispositivos móviles

      

PERFILES DE LOS CANDIDATOS:

Graduados/as, licenciados/as, ingenieros/as en informática.

MÉRITOS Y REQUISITOS A VALORAR:

Formación general
o Expediente académico del grado, licenciatura, ingeniería y/o máster.
o Conocimientos en lenguajes de programación.
o Conocimientos en plataformas de desarrollo para aplicaciones móviles.

Conocimiento adicional a valorar
o Conocimientos en el lenguajes de programación C#.
o Conocimientos en Angular.
o Conocimientos en Visual Studio.
o Conocimientos en la plataforma Azure.
o Conocimientos en el manejo de bases de datos (SQL Server) y Conocimientos en técnicas de análisis de datos.
o Conocimientos en el lenguaje de programación R y conocimientos en las técnicas de análisis de datos.

Entrevista personal
o Los candidatos/as seleccionados/as de acuerdo con los criterios anteriores serán convocados/as a una entrevista personal.

TRABAJOS A REALIZAR:

● Aplicaciones web y aplicaciones móviles tanto frontend como backend.

CARACTERÍSITICAS DE LA CONTRATACIÓN:

●  Tipo de contrato: Indefinido

●  Retribución Anual Bruta: Según valía

●  Experiencia: No necesaria, pero se valorará en proyectos relacionados con los conocimientos adicionales.

CONTACTO:

Manuel Rodiño
619344562

manuel.rodino@iauditoria.com

 


 

 

 

 

El impacto ambiental provocado por la industria alimentaria

Saludmedio ambiente preocupan mucho a los consumidores. Ese interés hace que las empresas que quieren aportar valor a la sociedad tengan que tener muy en cuenta la sostenibilidad del entorno, buscando el equilibrio entre eficiencia, exigencias y naturaleza.

Para el sector de la alimentación es prioritaria la construcción de una industria segura, saludable y sostenible, como suelen establecer los marcos estratégicos para este tipo de industria.

Esto va más allá del interés por mejorar la eficiencia y se adentra en la necesidad de promover una producción y consumo sostenibles.

Puede ser difícil encontrar soluciones ambientales específicas que den respuesta al compromiso adquirido con la mejora continua de la sostenibilidad ambiental.

La industria de la alimentación y bebidas está compuesta por multiples empresas con características y necesidades muy distintas entre sí, por lo que puede ser difícil encontrar soluciones ambientales específicas que den respuesta al compromiso adquirido con la mejora continua de la sostenibilidad ambiental.

De esa necesidad nació la idea de crear un punto de encuentro entre empresas de sostenibilidad medioambiental y sector alimentario, Envifood Meeting Point, que ha servido como foro en el que exponer cuáles son los cinco retos que nos planteamos en esta materia de cara a 2020.

Estos tienen como objetivo último mejorar la calidad de vida actual y futura de los ciudadanos a través de la alimentación.

1. El primero de ellos es alimentar a la población creciente en un entorno de escasez de recursos.

Todas las previsiones apuntan a que para el año 2030 será necesario aumentar en un 50% el suministro de alimentos para satisfacer las demandas de la creciente población mundial. Si continuamos con el modelo actual de producción, este incremento provocará una presión cada vez mayor sobre los ya escasos recursos naturales disponibles.

Para avanzar en la sostenibilidad de los alimentos es necesaria la mejora en cada una de las etapas de sus ciclos de la vida y la colaboración entre los agentes implicados en la cadena de valor del producto. De este modo, la industria se propone, entre otras medidas: contribuir al desarrollo de un abastecimiento sostenible de materias primas, reducir el desperdicio de alimentos, colaborar con asociaciones de consumidores e instituciones interesadas en la promoción de la sostenibilidad medioambiental y promover el cálculo de la huella ambiental de los productos.

2. El segundo consiste en gestionar el agua de forma más sostenible.

El agua es el principal factor limitante para la producción de alimentos a nivel mundial. Aunque el sector ha conseguido reducir su consumo anual en un 33% de 2006 a 2010, requiere continuar disminuyéndolo mediante la optimización de los procesos y su reutilización sin afectar a la calidad y a la seguridad de los productos, así como mejorar la calidad de los vertidos finales.

3. Mantener la competitividad industrial en un entorno de incertidumbre jurídica y dependencia energética.

España se caracteriza por tener una estructura de consumo energético con una dependencia muy elevada. Además, en el ámbito nacional hay una gran incertidumbre en cuanto al marco regulatorio de estas actividades.

La industria se marca como objetivo mejorar la eficiencia de los procesos de producción y envasado y el uso de fuentes de energía más limpias y eficientes.

4. Otro de los objetivos que la industria plantea es la mejora de la eficiencia de los procesos y mitigación del cambio climático.

Se quiere seguir reducciendo y compensando las emisiones de gases de efecto invernadero y para ello  proponemos impulsar la colaboración con los proveedores para optimizar el transporte y la distribución de materias primas y productos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

5. Minimizar el impacto ambiental de los envases.

En España se reciclan 7 de cada 10 envases puestos en el mercado. La industria de alimentación y de bebidas debe promover la innovación en envases más sostenibles; evitar los residuos; trabajar en el diseño y el ciclo de vida del envase y promover la mejora de los procedimientos de elaboración y presentación de informes en los Estados miembros.

Todas estas iniciativas están encaminadas a lograr un crecimiento basado en el desarrollo sostenible como respuesta al firme compromiso de la industria de alimentación y bebidas con el medio ambiente, la sostenibilidad y la sociedad.

La cadena del frío, cómo funciona

La pérdida de la temperatura óptima de refrigeración o congelación en cualquiera de las etapas perjudica la seguridad y la calidad del alimento.

Mantener la cadena de frío es muy importante para garantizar la seguridad alimentaria de los alimentos, por lo que desde productores hasta distribuidores deben poner especial atención en preservarla, pero de nada servirá todo esto si no hay una labor conjunta con el consumidor final.

Un sistema complejo.

La cadena de frío es el sistema formado por cada uno de los pasos que constituyen el proceso de refrigeración o congelación necesario para que los alimentos perecederos o congelados lleguen de forma segura al consumidor.

 Se denomina “cadena” porque está compuesta por diferentes etapas o eslabones. Si alguno de los puntos de la cadena de frío llegara a verse comprometido, toda ella se vería afectada perjudicando la calidad y seguridad del producto.

Una cadena del frío que se mantiene intacta durante la producción, transporte, almacenamiento y venta garantiza al consumidor que el producto que recibe ha estado en un rango de temperatura de seguridad. Y preservará las características organolépticas y nutricionales del alimento.

Efecto conservante.

La aplicación del frío es uno de los métodos más antiguos y extendidos para la conservación de los alimentos.

El frío actúa inhibiendo total o parcialmente los procesos alterantes como la degradación metabólica de las proteínas de los alimentos y otras reacciones, con el consiguiente retraso en la degradación del propio alimento y de sus propiedades sensoriales (olor, sabor, gusto).

Existen dos tipos de conservación a través del frío: la refrigeración (corto o medio plazo desde días hasta semanas) y la congelación (a largo plazo).

La formación de cristales de hielo debida a la congelación del agua contenida en los alimentos puede deteriorarlos. A mayor velocidad de congelación (ultra congelación), menor formación de cristales. Sin embargo, si se rompe la cadena de frío y se produce una descongelación, aunque sea parcial, y una posterior re congelación,  se provocará la aparición de cristales.

Cómo influye en los alimentos.

Cuando la temperatura disminuye, se reduce de forma considerable la velocidad de crecimiento de la mayoría de los microorganismos hasta detenerla, por lo que el alimento prolonga considerablemente su conservación y disminuye su riesgo microbiológico.

Entre -4ºC y -7ºC  estos microorganismos son peligrosos para la salud ya que son productores de enfermedades a través de infecciones o de toxinas que pueden provocar intoxicaciones.

A -10ºC se inhibe el crecimiento de los microorganismos alterantes responsables de la degradación de los alimentos.

A -18ºC se inhiben todas las reacciones responsables del pardeamiento enzimático de los alimentos. Esta temperatura es la fijada como estándar de congelación para la cadena de frío internacional.

A -70ºC se anulan todas las reacciones enzimáticas, por lo que en teoría el alimento se conservaría indefinidamente.

Cómo descongelar un alimento.

La regla básica de una buena descongelación es que, cuanto más lenta sea, mejor, justo al contrario que la congelación. Una de las prácticas más habituales es dejar el alimento congelado sobre la encimera y a temperatura ambiente. Gran error, ya que una importante cantidad de bacterias crece bien y se desenvuelve con facilidad a temperaturas de entre 4ºC y 40ºC, sobre todo en alimentos como carne, aves o pescado. Además, descongelar a temperatura ambiente hace que primero se descongele la superficie del alimento, dejando una capa de agua que favorece el desarrollo de las bacterias.

La forma de descongelar más segura, aunque también la más lenta, es hacerlo en la nevera. A temperaturas de refrigeración (entre 4ºC y 5ºC) el crecimiento de las bacterias es muy lento. Esto implica planificar con antelación los menús, ya que la descongelación es lenta pero uniforme, lo que favorece que se recuperen las propiedades originales del alimento y se reduzca el riesgo de desarrollo microbiano.

Pero, ¿qué pasa si no se ha sacado el alimento del congelador y se necesita ya? En este caso se puede utilizar el microon

das. Uno de los problemas que pueden aparecer es que, durante el proceso, se lleguen a cocinar algunas partes del alimento. Paraimpedirlo, es aconsejable descongelarlo en varias fases. A diferencia de la nevera, este método es mucho más rápido y, si se hace bien, también es seguro, aunque se debe cocinar el producto de inmediato.

Otro método de descongelación más rápido que la nevera es hacerlo bajo un chorro de agua fría y con el alimento envuelto de forma hermética para que no entre agua. El tiempo de descongelación es limitado y, por tanto, no es suficiente para que se alcancen temperaturas de riesgo.

Un alimento descongelado no puede volver a congelarse nunca, excepto si se ha cocinado a más de 70ºC.

4 etapas para realizar auditorías de calidad con éxito

Uno de los puntos fuertes para que vaya todo sobre ruedas en una empresa es tener unas buenas auditorías de calidad.
Las auditorías de calidad ayudan a identificar si las estrategias aplicadas están dando resultados. También ayudan en caso de haber desvíos, a identificar su raíz y a tomar las acciones correctas necesarias.
4 etapas para realizar auditorías de calidad con éxito:

1.   Planificación

Las acciones previas a la realización de la auditoría son determinantes para el éxito de las mismas.
La planificación empieza con la elaboración del plan, que orientará la ejecución de la auditoría. Ese plan deberá presentar todas las actividades en una línea del tiempo, además del alcance, con procesos, departamentos o productos que serán auditados. En esta etapa también es importante que el auditor identifique toda la documentación relacionada, tales como políticas o procedimientos de calidad. Ayudarse de una herramienta como iAuditoria facilita la planificación temporal para el inicio, la selección de los auditados, los lugares de realización… etc.

2. Preparación

Es el momento  en el que los auditores podrán conocer un poco más sobre el SGQ de la  empresa, y  analizar en profundidad  la documentación del sistema.
Es importante que cada miembro del equipo que forma la auditoría esté preparado para la actividad, que todos tengan acceso al checklist y ver cómo está resultando todo el proceso.
iAuditoria facilita todo el proceso gracias a la nube, ya que todos los auditores, según el rol otorgado,  tienen acceso a la información que necesiten sobre esa misma auditoría.

3. Ejecución

La ejecución de las  auditorías se hará a través dela colecta de informaciones, que determinarán si el departamento en cuestión está siguiendo los estándares y procedimientos de control de calidad establecidos.
En esta fase, el auditor hará preguntas y tomará nota de las constataciones, que en el caso de utilizar iAuditoria se harán a través de la APP para el móvil o Tablet (incluyendo notas de voz y fotografías), almacenando toda la información en la nube.
De acuerdo con lo que sea constatado, los planes de auditoría pueden tener su alcance expandido, y pueden ser sometidos a una evaluación más profunda.
Es en este momento que serán registradas las no conformidades,  es decir situaciones que ocurrieron en desacuerdo con el proceso y procedimiento estandarizado.

4. Finalización y Follow-up

Una vez concluida la auditoría, el equipo de auditores se reúne para revisar las áreas problemáticas y para ver las recomendaciones y corregir los problemas de calidad.
Esas informaciones compondrán el informe de resultados de la auditoría.
Además este informe ayuda a evaluar los resultados y a definir cómo implementar las acciones de mejora sugeridas por el equipo de auditores.
Estas acciones son automáticas con nuestra herramienta facilitando enormemente el trabajo con un ahorro de tiempo considerable.

3 cosas importantes que debes saber sobre el Anisakis

¿Qué es el Anisakis?

Es un parásito que podemos encontrar en muchos productos de pesca, que al ser ingeridos crudos o poco cocinados, pasa nuestro organismo.

El nombre que se le da a esta intoxicación es “anisaquiosis”, un problema de salud pública que está aumentando en los últimos años.

El parásito aparece en las paredes del aparato digestivo de las especies marinas.

El consumidor es considerado un huésped accidental del Anisakis y las preguntas que nos hacemos son ¿cómo podemos prevenir la posible intoxicación? y en caso de contagio ¿qué deberíamos hacer?

 

1. Sintomatología.

 Los principales síntomas que podemos tener son: dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre… al principio hasta pueden ser confundidos con los propios de una gripe intestinal, pero si la larva permanece en nuestro organismo el mal estar no será solo cuestión de algunas horas.

Si al llegar a urgencias el parasito sigue en el estómago, se podrá extraer mediante un tubo. Pero si ha llegado ya al intestino debemos esperar hasta que muera. Es importante que esto no ocurra, ya que podría causar grandes inflamaciones en las vías digestivas, que podrían durar varias semanas o incluso meses.

Una vez que hemos pasado esta etapa de intoxicación es importante no volver a consumir pescado parasitado y extremar las precauciones

2. Solo 48 horas congelado no son suficientes.

El reglamento europeo, en lo que se refiere a la higiene de los productos alimenticios, nos dice que las empresas dedicadas a la alimentación deben garantizar que los productos hayan sido sometidos rigurosamente a un examen visual, con el fin de detectar parásitos visibles antes de que el pescado sea vendido en el mercado, no poniendo a la venta aquellos que estén contaminados.

Los productos que se vayan a servir crudos, en salazón o en escabeche deben someterse a congelación de -20ºC, durante un periodo mínimo de 24 horas o de -35ºC si van a ser menos de 15 horas.

Este proceso podrá ser sustituido por la cocción del pescado.

Freír, hervir u hornear el alimento a una temperatura de 60 grados durante un minuto es suficiente para matar a los parásitos.

El problema real está en los hogares domésticos, cuando no se cumplen estas pautas, o se piensa que 24 horas son suficientes a pesar de no tener congeladores de alta potencia.

Por lo que la recomendación del previo congelado del epscado en el hogar domestico es de una semana para asegurar la muerte de los parásitos.

3. ¿Cuáles son las especies más afectadas por el parasito?

En España, hasta el 36% del pescado tiene anisakis, especialmente el que proviene del Cantábrico 50%, siendo más raro en el Mediterráneo 6%.

Pero no todas tienen el mismo peligro, no tienen este parásito los peces de agua dulce (truchas, percas ,carpas…) y el riesgo es mínimo en otras, almejas, berberechos, mejillones y marisco en general.

Por otro lado los peces que están más afectados son la merluza, besugo, bacaladilla, boquerones, pijota, pescadilla, gallineta, abadejo, bacalao, jurel …

Por último, decir que una de las normativas más importantes es que los establecimientos tienen que avisar previamente que el producto que van a tomar está «limpio».

Información que debes saber sobre el mercurio y como afecta a nuestra salud

El mercurio es un metal pesado que se evapora con facilidad pudiendo permanecer en la atmósfera hasta un año. El aire lo transporta y se deposita en todas partes, incluso en los sedimentos de los lagos  transformándose en  mercurio de metilo, de gran toxicidad, que  puede acumularse en el tejido de los peces. Puede ser mortal por inhalación, alrededor del 80% del vapor de mercurio inhalado pasa a la sangre a través de los pulmones, y perjudicial por absorción cutánea. Las emisiones causadas por la incineración de desechos médicos son una de las principales fuentes de liberación de mercurio en la atmósfera.

Los centros de salud también contribuyen a la contaminación por mercurio de las masas de agua mediante el vertido de aguas residuales no tratadas. Más de un tercio se debe a los amalgames de la práctica dental. La Organización Mundial de la Salud confirmó que el mercurio presente en el amalgama dental es la fuente no industrial más importante de emisión de vapor de mercurio, exponiendo a la población afectada a niveles de mercurio que superan con creces los establecidos para los alimentos y para el aire.

En conjunto, el mercurio contenido en el amalgama dental y en los dispositivos de laboratorio y médicos representa alrededor del 53% del total de las emisiones de este metal.

La exposición más común al mercurio en el trabajo es por inhalación de vapores de mercurio líquido. Los más mínimos derrames de mercurio líquido, por ejemplo por rotura de termómetros, pueden contaminar el aire de espacios cerrados y tener consecuencias graves para la salud.

 

 

 

Las personas lo pueden respirar sin darse cuenta al ser inoloro e incoloro. Para el mercurio líquido, la inhalación es la vía de exposición que plantea el mayor riesgo para la salud. Diversos estudios muestran que los equipos de asistencia sanitaria que contiene mercurio siempre se terminan rompiendo. Los derrames de mercurio  sobre una superficie lisa no porosa se pueden limpiar, sin embargo las bolitas de mercurio se pueden introducir en grietas o adherirse a materiales porosos como alfombras, tejidos o madera, haciendo que el mercurio sea enormemente difícil de eliminar y pueden exponer a pacientes ya afectados y al personal a niveles de contaminación potencialmente peligrosas.

Con la elección de una alternativa de instrumentos sin mercurio, un centro de salud puede conseguir una reducción notable de la exposición potencial. Por ejemplo, los esfigmomanómetros aneroides proporcionan mediciones precisas de la presión cuando se aplica un protocolo adecuado de mantenimiento.

Para comprender mejor el problema del mercurio en el sector de la salud, se recomienda que los países realicen evaluaciones sobre la utilización actual de mercurio y sobre los programas de manejo de desechos. La OMS propone el siguiente esquema de trabajo en colaboración con los países mediante estos pasos estratégicos:

1-Elaborar procedimientos para la limpieza y el manejo de desechos de mercurio en centros de salud. Procedimientos de manipulación seguros que reduzcan al mínimo y eliminen la exposición. Limpieza de los derrames, programas educativos, materiales de protección personal, recipientes apropiados para el almacenamiento de desechos, capacitación del personal e instalaciones industriales de almacenamiento.

2-Aumentar los esfuerzos para reducir la utilización innecesaria de equipo con mercurio. Los hospitales deben hacer un inventario de su utilización de mercurio para clasificar los equipos como inmediatamente sustituibles y gradualmente sustituibles. El fabricante de los dispositivos que se sustituyen los debe retirar o bien debe hacerlo el proveedor del equipo alternativo.

3-Desalentar progresivamente la importación y venta de dispositivos médicos que contengan mercurio y la utilización de mercurio en el sector de la salud, recurriendo también para ello a acuerdos multilaterales sobre medio ambiente de alcance mundial.

4-Prestar ayuda a los países para asegurarse de que el equipo con mercurio recuperado no vuelva a la cadena de suministro.

5-Respaldar la prohibición de utilizar dispositivos que contengan mercurio y promover con eficacia la utilización de alternativas sin mercurio. Ayudar a los países a elaborar un manual de orientación nacional para la gestión racional de los desechos de mercurio en la asistencia sanitaria. Respaldar a los países en la formulación y aplicación de un plan nacional, políticas y legislación en materia de desechos generados por el sector de la salud.

6-Promover los principios de una gestión ecológicamente racional de los desechos sanitarios que contienen mercurio, según lo establecido en el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación.

7-Respaldar la asignación de recursos humanos y financieros para garantizar la adquisición de equipos alternativos sin mercurio y una gestión racional de los desechos médicos que lo contienen.